(Nos costó encontrarnos) no nos soltemos by Araceli Pizarro

En conmemoración al estallido social en Chile llevado a cabo el 18 de Octubre del 2019, en el cual el pueblo chileno ardió en descontento en una serie de manifestaciones a lo largo del país, acusando un sistema abusivo el cual rige en nuestro país desde los tiempos de dictadura, Araceli Pizarro nos trae este…

El canto del pájaro by Karol Postigo

Abrió sus grandes fauces de gato y lamiendo sus bigotes daba a entender que ya se había aburrido de estar tantas tediosas horas en ese insoportablemente cómodo sillón del balcón. Pensaba qué otras cosas podía hacer ese día fresco y brillante donde sólo el ocasional canto de algunos bulliciosos pájaros lo perturbaban. Miró hacia un…

La muela del juicio by Daniela Paez

Un rincón quebrantado, el movimiento es o no constante La encía pesada que sostiene una pieza gastada en un rincón no habitable, el líquido se derrite y corre por el borde del la boca  Dos sillas sentadas sobre la piel no humana del cemento frío, mientras tanto la llave de una puerta rota camina en…

La última función by Constanza Henríquez

Cuando ocurrió el accidente, Mariana no sospechó que su juventud era tan frágil como pisar la tierra. Jamás creyó que la velocidad daría un vuelco al amor y ninguno de quienes la conociera se imaginó que la muerte escondería otros síntomas.  La lluvia fomentaba la desesperanza, se confundía con las lágrimas del recuerdo empañando la…

Fragmentos de una primera cita by Paloma Herrera

Santiago es el cuartodonde queremos quedarnospor una tarde. El Drugstore es la bandejasobre nuestra camacon dos cafés y un top de chocolate. Del techo cuelgan grullas.Me reflejo en la vitrinade una tienda de hombres.Mientras tardasotros quince minutos. Creo en las portadas de las novelas.No creo en pagar la cuenta.Creo en tu rastro cansado.Creo en sacar…

Los Tres Castaños by Lina Friz

«A 200 pesos el tarrito de pintura. Pero tiene que estar lleno de castañas, llenito, y de puras castañas buenas, las flacas no sirven.» «Ya, welita.» Un tac metálico tras otro, tac, tac, tac. «Listo, welita.» «Ya, mi chiquilla, lleno este tarro y nos vamos para la casa. Mañana volvemos a los tres castaños.» Ambas…

La niña de los zapatos azules by Karol Postigo

Mía ya sabía que en su casa nunca podía ponerse sus zapatos de color azul, porque esos eran los que hacían que sus pies se hincharan a tal punto que los dedos se salían por las rendijas del calzado y estaba obligada a usar pantuflas por el resto de la semana. Siempre que iba a…

Casita de muñecas by Rocío

Esta era la segunda vez que la casa se comía a alguien. Ahora dejó parte de los huesos y uno que otro cartílago del esternón y la rodilla. Y así como la otra vez, le rogué que no lo hiciera, que estaba mal, que no porque fuera hombre debía comérselo. Ya nada queda por hacer….