MI FORD

Con el escape libre para escuchar mejor el canto del motor,
me voy a los campos montado en mi Ford.

Mi Ford es sencillo como el Clavileño de Alonso Quijano. Dócil a mi empeño,
va donde yo quiera, por valles y cuestas, por cerros y lomas y verdes florestas .

Yo no tengo apuros, negocios ni estancias,
mas el que me vea, veloz como el viento,
tragar las distancias
rigiendo mi Ford,
cree que me protestan algún documento
o me ocurre un caso de fuerza mayor .

Nadie se figura,
nadie se imagina, ninguno sospecha,
el goce salvaje, rayano en locura,
de andar como flecha.

El hombre es un bípedo pesado, sotreta,
y por andar algo más que la tortuga,
domó los caballos y la bicicleta
inventó las máquinas de ponerse en fuga.

Por un cuesta abajo me largo en segunda,
mi alma en un vértigo tremendo se abisma,
¡y a medida que corro me inunda
un afán de romperme la crisma!

¡El Ford cruje entero,
ya parece saltar en pedazos!,
¡y por el volante me sube a los brazos
una fragorosa vibración de acero!

Un pollo suicida se pasa en mi ruta y bajo las ruedas lo dejo extra chato .
Que no me perturbe la recta absoluta
ni perro ni gato,
pues voy sin disputa
sembrando el julepe y el asesinato.

¡Oh, Ford, auto cabra!
¡Auto mula, sencillo y liviano! Última palabra
del ¹machinatismo norteamericano.

1- termino lúdico que refiere al fordismo y sus diademas.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s