BAJO TIERRA by Fran Arge

Un coche se detiene en un claro seco sin una brizna de hierba. El bosque flanquea el lugar con árboles altos y espesos donde los rayos del sol son amortiguados reduciendo su intensidad.

Del vehículo, baja un hombre con semblante serio, mirada ida y que sonríe al observar ese lugar solitario y perdido, ideal para su venganza.

Abre la puerta trasera y de ella bajan dos niñas gemelas. Morenas como la noche y el cielo en los ojos. Ambas observan el lugar con mirada curiosa.

—¿Papá ya estamos en ese lugar tan divertido?

— Luego de merendar iremos —dice el padre mientras se dirige al asiento del copiloto de dónde saca una mochila.

Conduce a las niñas al centro del claro. Allí, extiende una manta e indica a las niñas que se sienten. Estas obedientes se arrodillan con expectativa. El padre saca un táper y reparte un trozo de bizcocho con una onza de chocolate a cada una. Y para beber una botella de zumo de naranja que también les sirve.

—Beberlo rápido que si no se escapan las vitaminas —le dice con una sonrisa forzada.

Las niñas se miran y entre sonrisa risueñas compiten para ver quién se lo bebe antes. A los pocos minutos las pequeñas empiezan a tener signos de somnolencia. El padre, las acompaña a que se estiren hasta que finalmente se quedan dormidas. El somnífero ha hecho efecto.

El padre vuelve al coche. Del maletero saca una pala y con decisión se adentra al bosque. Entre dos árboles empieza a cavar, a cada palada la rabia se va apoderando de él, provocando que aumente la intensidad de su trabajo. En su mente solo hay un pensamiento que lo tortura. La traición de su ex mujer con otro hombre. A la docena de paladas un golpe en algo duro lo detiene, se agacha y saca lo que parece una piedra. Al cogerla, da un respingo y algunos pasos torpes hacia atrás dejando caer un par cráneos. Con el corazón acelerado se acerca al socavón. Escarba con las manos y descubre los restos de dos esqueletos, de lo que deduce por el tamaño que son de dos niños. De repente, una descarga eléctrica lo atraviesa y visualiza a sus dos hijas muertas delante suyo. Con el rostro desencajado se levanta y se aleja envuelto en terror.

Agitado regresa al llano donde sus hijas aún duermen. Al contemplarlas su corazón empieza a desgarrase y sus entrañas se rebelan con furia. Cae de rodillas. Arcadas. Luego un vomito que le sabe a poco, siente repugnancia de sí mismo por lo que iba hacer. Agarra a una de las niñas y se la lleva al regazo, los recuerdos le golpean un pasado eclipsado. Se ve a si mismo con su hija recién nacida en brazos, la felicidad que sintió, como si tuviera alas. Alarga la mano y acaricia la mejilla de su otra hija. La sonrisa de sus dos pequeñas al llegar del trabajo que le recargaban las energías. Estalla en un llanto ahogado. Se odia. Un grito que enmudece al bosque. Sus ojos son cataratas que limpian sus mejillas y su alma.

A lo lejos entre los árboles dos siluetas los observan. Un niño y una niña, de rostro blanco como cadáveres y con ropa de otro tiempo.

—Cuando vendrán nuestro padre a buscarnos —responde la niña con ojos brillantes y una sonrisa risueña

El niño contesta con un silencio de desesperanza. Echa su vista atrás, contemplando sus restos desenterrados.

4 comentarios sobre “BAJO TIERRA by Fran Arge

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s