La Primavera by Brian Sanjurjo

el

La dicha duerme en los pastizales,

y se despierta con el tímido toque de la luz.

Es tibio su rose; es húmedo; es liberador.

Corren por ella la inocencia, los juegos

y las sensaciones que estimulan el frenesí.

Dorado fuego, es el color de la dicha.

Las flores se inclinan ante su aroma

de perfumista innovadora.

En ella los jóvenes amasan el amor,

funden sus constelaciones con la intensión

de darle vida a un nuevo mapa estelar, chispeante.

Cantan las arpas; trinan los violines.

Vibran las trompetas; los clarinetes tiemblan.

Y por las lágrimas de cristal cruza un haz luminoso

que se quiebra en una escala de siete colores,

de siete melodías, de siete mundos…

Y la copa verde del fresno refresca

el jugo de los besos.

Dormimos en los pastizales, en la hierba lozana.

Nos aferramos uno del otro, y así danzamos

con la compañía fiel de la dicha.

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